top of page

Consejos para leer poesía

  • Foto del escritor: ocaraf
    ocaraf
  • 31 jul 2025
  • 1 min de lectura

[Extracto de la "Didáctica de amenos consejos para lectores diligentes" ]


  1. Un libro de poesía jamás deberá comenzarse a leer por el principio.

  2. Tampoco se aconseja empezar por el final.

  3. Un libro de poemas siempre deberá abrirse al azar, con gesto distraído. Dejando que Fortuna y las Musas elijan y orienten nuestra lectura.

  4. Así, llevados al poema por su magia, leeremos despacio y de un tirón, si el poema no es muy largo, o siendo extenso, a trozos aleatorios, como a pequeños sorbos que se irán degustando para desentrañar el busilis poético de sus versos.

  5. Finalizada la lectura del poema, suele ser recomendable y a menudo indispensable volverlo a leer de nuevo. Se notará que ahora la comprensión es mayor y que la esencia del poema se muestra con más gentileza y frecuencia. Aunque no necesariamente... Hay poemas crípticos, cuya comprensión puede requerir casi infinitas lecturas.

  6. En este punto de la práctica y aprendizaje del lector de poesía, pueden comenzar a sentirse los llamados efectos reflexivos, resaca de efluvios emotivos que podrían llegar a conmovernos, muchas veces sin saber por qué.

  7. No se recomienda leer más de un poema por ocasión (o día), o dos si son muy breves. Todo lo más tres.

  8. En conclusión, la lectura de un libro de poemas no es ni lineal ni finita. Si bien tampoco ha de suponerse una eternidad en su uso, pues es frecuente y muy humano que abandonemos ese libro. Pero puede suceder que, cual fenix, cuando quedó olvidado, vuelva a renacer.




 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Un poema de Miquel Martí Pol

Ciertamente: crear una buena conciencia pública, razonable, dócil, sufrida, no es cosa de cuatro días. La rebeldía arraiga fácilmente en el corazón de los hombres y un golpe de viento inesperado pued

 
 
 
Gamoneda: "una inmensa, profunda compañía"

Rescato aquí mi poema favorito de Antonio, que él tituló "Verdad" (escrito hacia 1959), y que lejos de ser representativo de su poesía, contiene la esencia de su mirada más luminosa y certera. Teníais

 
 
 
Martí i Pol y Joan Margarit

Yo fui niño en La Marina catalana, allí hice mis primeros amigos, mis primeros castillos de arena y un zoco de naipes con sueños de laberinto. También fui Quijote de mi hermana, la Nena, dibujante inf

 
 
 

Comentarios


bottom of page